
Voy a hacer una confesión.
Hace un año, -parece mentira-, en este blog iba a aparecer un post sobre Marta de Castillo.
Un post que no apareció por que hasta poco después de su desaparición aún teníamos esperanzas de que Marta apareciera.
No queríamos hablar de la muerte sin saber realmente si estaba o no entre nosotros.
Todavía hoy resulta extraño hablar de alguien que ha muerto sin haber encontrado su cuerpo, lo cual sería el único hecho real que demostraría que Marta ha desaparecido.
Por eso hoy, día en el cual se cumple un año de su desaparición, quería dedicarle este post, para que sepa, allá donde esté, que no nos olvidamos de ella.
¿Qué mas dá no haberte conocido Marta?Nadie se merece que le corten la vida de lleno, y menos alguien como tú, con toda la vida por delante.
Nadie se merece una justicia lamentable como la de este país, en la que la impunidad es la reina de la fiesta.
Eso sin olvidar a tantas personas que desaparecen por culpa de la mente traicionera, delirante o trastocada de algún hijo de la muerte.
Y es que para estas cosas no hay un por qué ni un sentido.
Las respuestas se agotan.
Sólo queda el triunfo de la gente, el de las personas de corazón que se únen para hacer justicia, para buscarte y encontrarte. Personas a las que nos has dado una lección para estar alerta, para estar espectantes ante la gente sucia.
Espero que al menos, aunque suene duro, muchas personas se salven gracias a ti.
En cuanto a tus padres...
A ellos sólo les deseamos lo mejor.
Que la vida los compense de otra forma, aunque nunca puedan recuperarse totalmente.
Que Dios esté con ellos y que les dé
las respuestas a las preguntas imposibles.
Que su familia y su gente los abrace para que su duro camino se haga más fácil.
Y en cuanto a nosotros, los que no te hemos conocido, siempre recordaremos esa foto tuya en las paredes de Sevilla.
La foto de una chica que empezaba a vivir.
La foto de Marta del Castillo.
La foto de la vida.
Fdo: J. V.